Una de las formas más divertidas que existe de fomentar la imaginación es hacer manualidades. El trabajo con las manos te permite desconectar de los pensamientos innecesarios mientras utilizas todos tus sentidos para desarrollar tu proyecto. Es una forma de expresarse libremente sin palabras y de fomentar la creatividad para resolver problemas del día a día y poder ver las cosas con perspectiva. Por ello, son especialmente recomendables para los niños, enseñandoles también otros valores educativos como las matemáticas, las habilidades técnicas, la inteligencia visual-espacial y la inteligencia emocional. Tener un cerebro activo es siempre importante, facilitando así la consideración y toma de decisiones rápida.

Qué se necesita para empezar

La cantidad de trabajos que se pueden hacer es infinita, igual a la cantidad de ideas que se te puedan ocurrir. Sin embargo, hay una serie de materiales para manualidades que son imprescindibles, los cuales serán usados en casi cada una de ellas. Básicamente, la cola blanca, las tijeras, el cúter, el cartón, la cuerda de yute, la cinta adhesiva o de carrocero, el papel y la cartulina, la regla, el lápiz, la goma, la pintura acrílica, el barniz,  los pinceles y las esponjas son elementos que no pueden faltar. En las tiendas de imaginarium encontrarás, además, gran cantidad de ofertas de juguetes para seguir con ese proceso de creación de los más pequeños. Estos juguetes están diseñados para guiarlos en el proceso de aprendizaje y de búsqueda de soluciones inculcándoles valores de amor, seguridad y respeto por uno mismo, los demás y el medio ambiente. Por otra parte, fomentan el juego social, estableciendo vínculos más fuertes con el enterno familiar y de amistades mientras se comparte el proceso de crecimiento. Y lo mejor es que todo eso lo hacen jugando, divirtiéndose e imaginando un mundo nuevo. Realmente vale la pena echar un vistazo habitual a su catálogo de productos ya que disfrutan de promociones habituales, los niños te lo agradecerán.

Algunas ideas de manualidades

Si no sabes por donde empezar, existen una serie de manualidades sencillas para empezar a entrar en materia antes de desarrollar las creaciones propias como, por ejemplo, abanicos de colores, figuras con papel maché, pececitos con ojos saltones o un cuadro marino.

Empezando por los abanicos de colores, se necesitará para fabricarlos palitos de helado, papel, un encuadernador de latón, tijeras, pegamento y pinturas. Los pasos son muy fáciles, primero se hace un agujero en el extremo de los palitos para juntarlos con el encuadernador. Seguidamente, se abren los palitos formando una especie de media circunferencia con el tamaño deseado para cuando se abra el abanico. Finalmente, se dibuja una silueta sobre el papel, se colorea con los colores que se quieran, se recorta y se pega sobre los palitos.

Para la elaboración de figuras con papel maché bastará, en cambio, con unos cuantos periódicos o revistas antiguas que se tengan por casa. Es una manualidad perfecta para hacer entre padres e hijos en cualquier momento, ya que consiste simplemente en crear figuras de papel reblandecido con agua y cola. Para ello, se cortan los periódicos en tiras de distinto tamaño, se sumergen en un cubo de agua y cola mezclada y se colocan en un globo hinchado. Posteriormente, se van haciendo capas hasta conseguir un dedo de grosor más o menos, se deja secar y finalmente se explota el globo. Para darle un toque más llamativo se puede decorar al gusto.

Los pececitos con ojos saltones son la manualidad perfecta para hacer después de haber celebrado una fiesta de cumpleaños, ya que se realizan con platos de papel, pintura de dedos o temperas, pinceles, tijeras, ojos móviles y pegamento. Básicamente, se pintan los platos con la pintura o las temperas para después dejarlos secar y recortarles un trozo en forma de quesito para lo que será la forma de la boca y pegarles los ojos móviles. Adicionalmente, el trozo recortado del plato se puede reutilizar colocándolo en el otro extremo para formar una cola y se les puede hacer un agujero en la parte superior para pasarles un hilo y poder colgarlos en cualquier parte de la casa.

Con los mismos materiales utilizados para la fabricación de pececitos con ojos saltones más papel de seda amarillo y verde y granos de judías se pueden hacer unos bonitos cuadros simulando el fondo del mar. Primeramente, se pinta el plato de papel o cartón de color azul con algunas pinceladas de blanco y verde simulando el mar, dejándolo secar al finalizar. Tras haber pasado un rato, se cortan tiritas del papel de seda verde para hacer las formas de las algas, pegándolas así en el plato dejando un espacio de unos dos dedos en el borde. Finalmente, se hacen formas de peces con las cartulinas de colores y los ojos saltones y se unen al fondo marino con con los granos de judías esparcidos por el borde inferior del plato.

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