¿No eres capaz de concentrarte en tu propio estudio? ¿Estás pensando que podrías aprovechar mejor el tiempo que pasas dentro? Es posible que tu estudio no esté optimizado para estimular tu potencialidad y aprovechar al máximo el tiempo que le dedicas al trabajo. Elementos como el mobiliario, la mesa, las sillas de ordenador, la luz o el color de las paredes influyen en tu disponibilidad mental a la hora de trabajar.

¿Quieres saber cómo convertir tu estudio en un lugar súper productivo? Aquí te damos 2 consejos para que puedas conseguirlo.

Un mobiliario cómodo y adaptado

Conviene recordar que los espacios de trabajo deben ser decorados con cariño para ser atractivos y cómos. Esto quiere decir que es importante prestar atención al tipo de mobiliario que se escoge y a los elementos que lo rodean. Es fundamental concederle un papel preponderante a la silla, ya que será donde pases la mayor parte del tiempo y donde efectuarás el trabajo. El respaldo móvil y los ajustes a medida hacen que una silla sea adecuada para cada persona. En cuanto a la mesa tiene que ser lo suficientemente grande para tus necesidades, así como que cuente con cajones.

Una decoración atractiva y un espacio abierto

Es fundamental que tu estudio te parezca un espacio agradable y bonito para pasar el tiempo, por lo que es importante que las paredes tengan un color claro y luminoso, que potencien tu creatividad. Por otro lado, los espacios abiertos y ordenados son más estimulantes para la productividad, ya que te permiten concentrarte de mejor manera. En este sentido, no hay que desmerecer una buena organización de todas las cosas, como papeles, libros o cables, para que la habitación no se te eche encima cada vez que entres.

Una cuestión de luz e iluminación

Es importante que el espacio de trabajo cuente con una luz idónea y que esté iluminado correctamente. Nadie quiere trabajar en penumbra, por lo que una iluminación LED o una luz cálida estimulan tu capacidad de concentración para trabajar. Las luces frías son buenas para un entorno de trabajo, si bien no son recomendables en un espacio personal. En cualquier caso, tu estudio debe ser un entorno perfectamente iluminado, también en los elementos específicos. Esto quiere decir que es importante contar con luz en la habitación, pero también con una lámpara o flexo que ilumine e incida directamente en el espacio de trabajo. Esto ayudará a tus sentidos a situarse.

Una orientación adecuada

A la hora de organizar el espacio y la distribución del mobiliario, la productividad también depende del grado de estímulos externos a los que estés sometida. Por norma general, la mesa se debería situar en el lugar opuesto a la puerta. A mayores, si cuentas con una ventana, situar la mesa para poder ver el exterior mientras se trabaja es una forma de transmitir tranquilidad y trabajar con calma, si bien es cierto que esto depende de cada personalidad.

En cualquier caso, es importante saber que el espacio de trabajo puede fomentar tu productividad si le dedicas un poco de tiempo y atención. Decidir la distribución y cambiar algún elemento concreto pueden significar un cambio significativo para tu productividad.

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